Así influye la silla de oficina en el rendimiento laboral

Los grandes empresarios como Bill Gates o Mark Zuckerberg saben que un trabajador es más productivo cuando esta cómodo. De hecho, no son los únicos que piensan así. El concepto se maneja desde hace décadas, cuando se realizaron diferentes experimentos sobre el tema. Incluso todavía, este tema saca dolores de cabeza pero da enormes beneficios a los empleados. Quien trabaja con dedicación y amor obtiene los mejores resultados.

Para que la buena actitud se mantenga, las oficinas han dejado de ser aburridos cubículos. Las empresas, si es posible, dejan que cada persona escuche su propia música, decore sus puestos de trabajo y se tome algunos minutos de descanso en su jornada. Esto es una gran ayuda para manejar el estrés, favorecer la concentración y estimular las nuevas ideas.

Todo esto es muy importante. Pero, algunos subestiman la influencia del mobiliario. Cuando una oficina está en proceso de montaje, se buscan los muebles de apariencia más sobria o sofisticada. A veces, si se trata de empresas ‘jóvenes’ también intentan que el lugar transmita alegría, diversión y frescura. Muchas veces, los muebles bonitos o de tendencia no son sinónimo de comodidad.

Una buena silla de oficina es imprescindible

Por supuesto, el estado anímico de los trabajadores no depende solo de la relación con sus jefes o compañeros. También influye el ambiente laboral o clima organizacional en el que se encuentre. Es decir, el espacio en el que desempeña su labor, las herramientas que le brindan para cumplirlo, los logros o bonificaciones que puede obtener y las relaciones interpersonales.

Dentro de las herramientas, la silla de oficina es un utensilio indispensable y destacado. Con el paso del tiempo, los trabajos con actividad física han disminuido de forma considerable. Por el contrario, han aumentado las ocupaciones sedentarias en las que el movimiento es poco o nulo. Quienes se desempeñan en este tipo de actividades, según expertos, son los más propensos a sufrir desviaciones de columna (escoliosis), problemas del corazón y una sensación prolongada de fatiga.

¿Por qué invertir en una silla de oficina?

A veces se eligen asientos inadecuados debido al costo de estas sillas. Sin embargo, esta tarea no debe considerarse como un gasto adicional. Además de lo mencionado, una silla que se use durante un tiempo, casi diariamente tendrá un rápido desgaste. Cuando se compra el primer modelo que se ofrece, sin revisar sus especificaciones, puede durar perfectamente durante unos meses. Luego de ello, empezará a cojear, el asiento deja de ajustarse o el espaldar se daña.

¿Y quién está en riesgo? La respuesta es obvia: la persona que la usa. Generalmente, no se presta atención a este tipo de daños hasta que se sufre una caída, surgen dolores de espalda o tensión muscular. En algunos casos, estos malestares son el motivo de largas incapacidades que reducen la productividad del afectado y de su equipo de trabajo. Así que te aconsejamos revisar tus sillas de oficina, cambiar los modelos más antiguos y aprovechar las ventajas que brindan las sillas actuales.